2020 es el Año de la Enfermería y la Partería, tal como lo definió el Comité Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Tiene que ver con un análisis que está haciendo la OMS de que los sistemas de salud requieren fortalecer el desarrollo de la enfermería para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, explicó a la diaria Mercedes Pérez, licenciada en Enfermería y decana de la Facultad de Enfermería de la Universidad de la República (Udelar). La elección del año no es casual: el 12 de mayo se conmemorará el bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale, referente de la disciplina y de la transformación que terminó convirtiendo en profesión algo que hasta ese momento era visto como trabajo doméstico (ver recuadro “Pionera”). La OMS apuesta a fortalecer y dar visibilidad a la enfermería y también lo hace Nursing Now, una campaña global que comenzó en 2019 y en la que Uruguay participa activamente. De todo esto conversamos con Pérez, que este año culmina su segundo período como decana de esta facultad que, según detalló, forma a 90% de los licenciados en Enfermería del país (también lo hace la Universidad Católica).

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Hacia el liderazgo

“El centro de la enfermería es el cuidado de las personas y de las poblaciones”, afirmó Pérez. Comentó que durante mucho años la tarea era la de auxiliar al médico, pero que ese paradigma ha ido cambiando. “La enfermera trabaja sobre las necesidades de las personas y en la gestión de los servicios y del sistema de salud. En nuestro país tenemos enfermeras que cuidan pacientes, enfermeras que organizan servicios de enfermería para cuidar pacientes, enfermeras que dirigen hospitales, otras trabajan asesorando en diferentes ámbitos y en el desarrollo académico”, explicó. Agregó que las enfermeras están en todas las etapas del proceso de atención y que también trabajan en prevención de enfermedades y promoción de la salud, funciones que en otra época estaban mucho más restringidas.

Los países más desarrollados ofrecen un mejor escenario para el trabajo de las enfermeras. Los países de referencia, según Pérez, son Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Australia, España. En varios de ellos “han aparecido figuras nuevas, como la enfermería de práctica avanzada, que es una enfermera que está habilitada para hacer determinados procedimientos sencillos que en nuestra legislación no tenemos”, explicó. Uno de esos procedimientos es, por ejemplo, la prescripción de medicación, algo en lo que ha trabajado España en los últimos años. También a España toma la facultad como referencia para promover el desarrollo de la enfermería en el primer nivel de atención, que es el de menor complejidad pero en el que se puede desarrollar fuertemente las tareas de prevención de enfermedades y promoción de salud, con el trabajo de enfermeras comunitarias y familiares.

A su vez, la facultad apuesta a fortalecer el liderazgo de las enfermeras en los equipos de salud. “La propuesta es liderar y trabajar en los equipos interprofesionales en los que todos puedan estar aportando desde su óptica de lo que el usuario necesita, y también mejorar ese liderazgo para ser más referentes para la población, porque en general la figura del médico es a la que la gente acude o en la que piensa cuando necesita atención a la salud”, explicó. “No hablamos de que la enfermería vaya a ser la dueña de la atención a la salud”, aclaró, sino que la idea es que la disciplina sea vista a la par de otras profesiones. Como ejemplo de esa potencialidad, Pérez comentó que en las dos ediciones del concurso de buenas prácticas de atención en el primer nivel que organizaron el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Organización Panamericana de la Salud en los últimos años “una gran cantidad de las propuestas seleccionadas estaban compuestas por un gran número de enfermeras”. Según la decana, parte de esa invisibilización que sufren las enfermeras tiene “la marca de género” que ha hecho que su tarea, así como la de quienes se dedican al cuidado de la casa, no haya sido valorada en su justa medida.

Desarrollo profesional y laboral

La Facultad de Enfermería de la Udelar integra la Comisión Nacional Asesora de Enfermería (Conae), creada en 2005 por el MSP –en la que participan también la Universidad Católica, el Hospital de Clínicas, representantes de instituciones de salud y gremiales–, que busca desarrollar la enfermería. Uno de los ejes de trabajo de la comisión es la profesionalización del cuidado de enfermería a partir del trabajo con los auxiliares. Pérez comentó que desde hace muchos años la Católica y la Udelar tienen programas para eso. Hasta ahora en la Udelar 220 auxiliares de enfermería se formaron como licenciados (ver tabla). “Esperemos que [los cupos] se amplíen un poco más para que al fin de muchos años –no nos hemos planteado cuántos, porque todo depende de cuándo empecemos y cómo sea la situación del inicio– podamos tener la mayor cantidad de profesionales posible, para que se revierta esto de que somos un licenciado en Enfermería cada tres o cuatro auxiliares y cada tres o cuatro médicos”, agregó. La OMS recomienda igual número de médicos y licenciados en enfermería. La decana dijo que en los últimos años ha aumentado el número de licenciados en Enfermería, pero también aumentó el número de médicos y la cantidad de estudiantes de Medicina, “eso hace que por más que crezcamos, no logremos revertir esa relación médico/enfermera”.

Nursing Now en Uruguay

La campaña global Nursing Now se lanzó en 2019 y tendrá una duración de tres años. Es organizada por el Consejo Internacional de Enfermeras y la OMS. Los organizadores se propusieron el “Desafío Nightingale”: la meta de formar a 20.000 enfermeros menores de 35 años en capacitación y liderazgo internacional. Con ese fin, cada país extendió la invitación a instituciones de salud, y la Comisión Nacional Asesora de Enfermería lo hizo en Uruguay. Pérez relató que se inscribieron cinco centros asistenciales al desafío: los hospitales Maciel, Pereira y Español, una mutualista de Montevideo y una del interior. Los centros presentaron planes de trabajo para fortalecer la visibilidad y el desarrollo de la enfermería en sus instituciones, detalló Pérez. En este proceso, la facultad ofrecerá capacitación y acompañamiento.

Por otra parte, la Conae trabaja en la implementación de un curso en línea que dicta la Organización Panamericana de la Salud, con la intención que sea cursado por quienes se sumarán al desafío.

Además, se convocará a los enfermeros a que presenten experiencias innovadoras que hayan hecho en sus trabajos, y continuarán con actividades que habiliten el intercambio entre estudiantes y enfermeros, de diferentes niveles asistenciales y de distintas zonas del país.

El programa de gobierno 2020-2025 del Partido Nacional propuso profesionalizar entre 4.000 y 5.000 auxiliares en Enfermería. Pérez dijo que eso es también lo que impulsa la Conae; ni la comisión ni la facultad se han reunido con las futuras autoridades de salud, pero aspiran a hacerlo, manifestó la decana.

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Estímulos

En cuanto a la formación de grado, dijo que en 2013 se inscribían a la licenciatura poco más de 300 estudiantes, y que en 2019 la matrícula superó los 1.000. “Creemos que la profesión está teniendo más visibilidad, se sabe que hay más trabajo en este ámbito, pero la enfermería requiere cierto nivel de vocación y mucho compromiso personal. Lo que les mostramos siempre a los jóvenes es que no es una carrera para tener el título de grado, empezar a trabajar y quedarse sólo en eso, sino que tienen muchas oportunidades de desarrollarse en especialidades. El hecho de que haya tantos colegas que ahora han asumido cargos de dirección de hospital presenta para los jóvenes una expectativa más interesante”, comentó. La formación de grado se imparte en Montevideo, Salto, Rocha y Rivera.

La facultad ofrece cursos de posgrado (especializaciones y maestrías) y el plan es seguir creciendo: diez docentes de la facultad están cursando un programa de doctorado en la Universidad de Pelotas (Brasil) y la idea es que luego, con esa masa crítica, la facultad pueda implementar un doctorado.

“Estamos trabajando en mejorar el número de enfermeros, pero no puede ir separado de mejorar las condiciones en las que van a trabajar”, advirtió Pérez. Dijo que si bien en los últimos años hubo un incremento salarial –principalmente en la Administración de los Servicios de Salud del Estado, que estaba rezagada respecto del sector privado–, “todavía estamos sumergidos con respecto a otros países”. Las principales condiciones no salariales tienen que ver con poder descansar adecuadamente y tratar de que menos profesionales tengan multiempleo; por eso, el plan de enfermería que desarrolló la Conae propone crear cargos de alta dedicación, como tienen los médicos.

Pionera

El 12 de mayo se cumplen 200 años del nacimiento de Florence Nightingale, pionera de la disciplina e impulsora de la profesionalización. “Ella cambió la mirada de la enfermera: de una actividad doméstica pasó a ser una profesión”, dijo Pérez. “Mucho de su trabajo lo hizo en la guerra, pero fue una persona muy observadora y que sistematizó mucho. A partir de sus escrituras se empezaron a usar las estadísticas para tomar decisiones en salud. Tuvo una mirada muy avanzada sobre cómo se debía encarar los problemas de atención a la salud. Es muy curioso ver cómo muchas de las cosas que planteó son vigentes, y generó un espíritu de colectivo entre los enfermeros que antes no había”, explicó la decana.

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