El sarampión era una enfermedad “muy bien controlada” hasta 2016, pero a partir de 2017 empezaron a acumularse casos en el sudeste asiático, en Europa y en las Américas, explicó ayer la directora de Inmunizaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP) en una conferencia de prensa para lanzar la campaña de vacunación contra el sarampión, la rubeola y las paperas (conocida como triple viral). Uruguay no tiene casos de sarampión desde 1999, pero hay preocupación porque sí hay “en todos los países que nos rodean”, dijo Picón, refiriéndose a Argentina, Brasil y Chile.

El foco de la campaña está en los niños, que son altamente vulnerables por no tener la inmunización adecuada. Hasta ahora, la primera dosis se daba a los 12 meses y la segunda a los cinco años. Para minimizar la exposición al virus, se adelantará la segunda dosis; según Picón, “todo niño mayor de 15 meses está apto para recibirla”. El ministro de Salud, Jorge Basso, agregó que se recomienda que aquellos niños menores de un año que vayan a viajar a lugares con sarampión “reciban una dosis cero” entre los seis y los 12 meses (se denomina cero porque no implica sustituir las otras dos dosis).

Pero hay otra población por cubrir. Las dos dosis se dan desde 1987, y se considera que quienes nacieron antes de 1967 cuentan con inmunidad, por haberse expuesto naturalmente al sarampión (hasta aquel año era una enfermedad extremadamente común). De modo que quienes nacieron entre 1968 y 1987 sólo recibieron una dosis, puesto que con la segunda vacuna la eficacia aumenta de 93% a 97%. “Todos los individuos mayores de cinco años tienen que documentar tener dos dosis de vacuna; quien no puede documentarlo es preferible que se vacune”, explicó ayer Picón. Para eso hay que revisar si en el certificado esquema de vacunación está el registro de las dos dosis de la triple viral o de la doble viral (sarampión y rubeola) o de alguna campaña previa, registrada con la S de sarampión, o con el sticker “Chau sarampión”. La vacunación es gratuita en todo el país y de acceso universal (se puede ir a cualquier centro de salud).

La vacunación está contraindicada en embarazadas, en personas alérgicas al huevo y en inmunodeprimidas. Las autoridades insisten en mantener la cobertura vacunal por encima de 95%. Basso recordó que este era un tema consolidado, pero que a nivel mundial “han aparecido muchos grupos antivacunas que promueven algo así como una vida naturista”, y eso ha hecho aparecer enfermedades prevenibles por vacunas, como esta; la reintroducción del virus en América (se había eliminado en 2016) llegó desde los países desarrollados.

El sarampión es una enfermedad causada por un virus que produce un cuadro potencialmente grave, recuerda el MSP en su sitio web. Se caracteriza por la ocurrencia de fiebre y erupción cutánea acompañada de síntomas respiratorios. Es una enfermedad de muy fácil contagio.

Con respecto a la rubeola, Picón comentó que no hay circulación de esta enfermedad en las Américas y que ataca en forma grave a los recién nacidos, pero que es necesario tener a toda la población vacunada para que el virus no circule. En referencia a las paperas, comentó que cada tanto ocurren brotes, y aclaró que la inmunidad de la vacuna no es tan efectiva como con otras enfermedades, y que por eso a veces sucede que hay gente vacunada que adquiere esta enfermedad.