En un intento por reducir el consumo de alimentos ultraprocesados e informar a los consumidores sobre el contenido de los alimentos, el parlamento del Mercosur (Parlasur), en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), elaboró un anteproyecto de norma titulado “Derecho a la alimentación saludable, acceso a la información fundada y etiquetado de alimentos en el Mercosur”. También se busca unificar criterios a la hora de comercializar los productos a la interna del bloque.

El texto, que es el primer proyecto normativo integral del Parlasur sobre alimentación, fue redactado por dos diputados uruguayos: Daniel Caggiani, presidente del Parlasur, y Luis Enrique Gallo, junto con el parlamentario brasileño Carlos Gomes. El 11 de noviembre se hará el Plenario del Parlasur y el anteproyecto pasará a la Comisión de Salud del organismo. “Me parece que va a tener un trámite rápido, porque todos los actores están de acuerdo”, expresó Gallo en diálogo con la diaria. Explicó que el anteproyecto es más bien “una recomendación” y que no es vinculante, es decir, que los países del Mercosur podrán elegir si lo toman o no. “Es una norma genérica, para que un país redacte una ley basada en esta norma”, agregó.

Gallo mencionó que un foco principal del anteproyecto fue el comercio. “Paraguay planteó hacer una norma. En el comercio de la región si importás o exportás productos alimenticios tienen que tener determinado formato”, y dijo que el decreto frontal de alimentos y bebidas que entrará en vigencia en Uruguay en 2020 “imposibilita el ingreso de mercadería de Paraguay”.

Problema a resolver

Las ventas de bebidas y alimentos ultraprocesados crecieron 8,3% entre 2009 y 2014 en siete países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela) que concentran 80% de la población de la región, y se estima que aumentó 9,2% entre 2014 y 2019; así lo indica el informe “Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina: ventas, fuentes, perfiles de nutrientes e implicaciones” que elaboró la OPS, que analizó la composición nutricional de 250 productos. El aumento del consumo de estos alimentos se asocia directamente con el incremento de las tasas de sobrepeso y obesidad en la región –“casi 60% de los habitantes, unos 360 millones de personas, vive con sobrepeso”–, las que, a su vez, tienen una alta influencia en las enfermedades no transmisibles –cardiovasculares, cáncer, diabetes–, que también están en aumento.

Composición nutricional de bebidas y alimentos ultraprocesados analizados por informe de la OPS

  • 55% tenía exceso de azúcares libres. Entre ellos están las gaseosas, las bebidas para deportistas y energéticas, jugos y bebidas a base de frutas, goma de mascar azucarada, postres a base de leche de larga conservación, barras de cereales, mermeladas y conservas, chocolate y dulces.
  • 55% tenía exceso de grasas saturadas, entre ellos el queso procesado, la leche en polvo para café, la margarina, cubitos y polvos de caldo, postres de helados, aceites y grasas para untar, nachos, papas fritas, snacks, bombones.
  • 63% tenía exceso de sodio, entre ellos salsas, sopas deshidratadas e instantáneas, salsa kétchup, vinagretas, aderezos, fideos instantáneos.
  • 40% tenía exceso de grasa total, entre ellos vinagretas, margarinas, aderezos, mayonesa, aceites y grasas para untar, queso procesado, cubitos y polvos de caldo, snacks, helados de agua o de leche, pan congelado.
  • 70% de los productos contenían exceso de dos o tres nutrientes críticos.

Uruguay no es ajeno a esa realidad: según un informe de la OPS de 2015, durante el período 2000-2013 las ventas de productos ultraprocesados crecieron 68,4% en nuestro país, y las ventas de bebidas ultraprocesadas crecieron 172,5% en ese período.

El anteproyecto del Parlasur incita a “armonizar” las legislaciones de alimentación saludable entre los distintos países y busca estimular el consumo de alimentos saludables, principalmente en niños y adolescentes, y mejorar el acceso a la información de la composición de los alimentos en todos los países, mediante la rotulación obligatoria de los alimentos ultraprocesados. De acuerdo con el anteproyecto, los estados “promoverán el consumo de alimentación saludable, en particular el consumo de frutas y verduras orgánicas provenientes de la agricultura familiar”, y esos productos tendrán que tener un cupo de las compras públicas para centros de enseñanza. De ser aprobado, el Parlasur exhortará a las administraciones públicas a que evalúen la conveniencia de alimentos que tengan el rotulado frontal. A su vez, los estados deberán promover la educación nutricional y la práctica de deportes y de actividades saludables fundamentalmente en niños, niñas y adolescentes. El anteproyecto detalla los principios del etiquetado y reglas genéricas para la publicidad de alimentos.

Peso y estrategias

“Una encuesta realizada en el sur de Brasil reveló que los productos ultraprocesados representaban 20% de la energía alimentaria en los lactantes de menos de dos años de edad, y que dichos productos constituían 36% de la energía alimentaria en niños de dos a seis años de edad. Esto, sin duda alguna, explica la política de los fabricantes de orientar su mercadotecnia de diversos tipos de productos ultraprocesados a los niños y los adolescentes” expresa el informe Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina de OPS.

“Cada país adaptará la norma a su especificidad”, dijo Gallo. Agregó que el etiquetado debe ser frontal y “claro de leer”, pero no necesariamente tiene que tener una forma particular. “Ya sabemos que Brasil y Paraguay van a usar semáforos, Uruguay optó por los octógonos negros y Argentina también”, explicó.

Realidad local

Gallo comentó que Uruguay fue un “modelo a seguir” para la redacción del anteproyecto. En agosto de 2018 el Poder Ejecutivo aprobó un decreto de etiquetado frontal de alimentos envasados y bebidas que contengan cantidades excesivas de sodio, azúcares, grasas y grasas saturadas que entrará en vigencia en marzo de 2020; la forma será un octógono negro con una leyenda en letras blancas que dirá “Exceso grasas”, “Exceso grasas saturadas”, “Exceso sodio” y/o “Exceso azúcares”, según corresponda.

Ultraprocesados

“Los análisis de las encuestas alimentarias representativas a nivel nacional realizadas en diversos países de la región de las Américas muestran sistemáticamente que los alimentos y bebidas ultraprocesados están nutricionalmente desequilibrados. Tienen un elevado contenido en azúcares libres, grasa total, grasas saturadas y sodio, y un bajo contenido en proteína, fibra alimentaria, minerales y vitaminas, en comparación con los productos, platos y comidas sin procesar o mínimamente procesados, así como con los ingredientes culinarios y alimentos procesados. Los productos ultraprocesados en general sacian menos y son más hiperglucémicos en comparación con los productos mínimamente procesados, y a menudo están concebidos para inducir a un consumo excesivo”, expresa el informe “Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina” de la OPS.

El informe explicita que estos productos “suelen contener pocos o ningún alimento entero” y que “son formulaciones industriales principalmente a base de sustancias extraídas o derivadas de los alimentos, además de aditivos”. Este grupo incluye gaseosas y otras bebidas y jugos azucarados, snacks dulces y salados, caramelos dulces, panes industriales, tortas y galletas, cereales endulzados, productos cárnicos reconstituidos, entre otros productos.

La norma uruguaya no tiene firmeza de ley, y por eso, al tiempo que firmó el decreto, el Ejecutivo envió al Parlamento un proyecto de ley sobre el rotulado frontal de alimentos envasados; el texto ingresó a la Comisión de Salud Pública del Senado, pero nunca se trató. Consultado acerca del proyecto de ley, el senador oficialista Daniel Garín dijo a la diaria que “quedó ahí”, y añadió que “eventualmente” podrá tratarse en alguna sesión extraordinaria, pero recordó que el Parlamento se encuentra en receso. Asimismo, afirmó que se continuará trabajando con el decreto y que si el proyecto no se puede tratar en esta legislatura será un insumo para los parlamentarios del próximo período.

Gallo señaló que “es importante aprobar la ley, porque hay varias compañías que ya presentaron recursos contra el decreto”, que “no alcanza para obligar a las empresas privadas”.

Recomendaciones

A raíz de los resultados del informe “Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina”, la OPS plantea:
  • Lograr un compromiso de los gobiernos para “fortalecer los sistemas alimentarios que protejan la salud pública en América Latina”.
  • Aplicar políticas fiscales, como el etiquetado, y disminuir la promoción, la publicidad y la venta de los productos ultraprocesados, especialmente en las escuelas.
  • Generar oportunidades en el mercado “para proteger y aumentar la producción, disponibilidad, asequibilidad y consumo de alimentos sin procesar y mínimamente procesados” y de comidas caseras.

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