Mañana se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que se estima que afecta a entre 8% y 10% de la población uruguaya. “La gente cree que se puede diagnosticar fácilmente si tiene síntomas y no es así” explicó, en diálogo con la diaria, Graciela Martínez, presidenta de la Sociedad de Diabetología y Nutrición del Uruguay, que insistió en que la mitad de las personas que tienen diabetes tipo 2 (la más común) no presenta síntomas. Dijo que muchas veces, al hacerse el carné de salud, las personas se enteran de que tienen elevada la glicemia, pero no cambian su estilo de vida porque no tienen síntomas, y con ello retrasan los tratamientos y aumentan las complicaciones a futuro.

Según datos presentados el viernes en un taller organizado por la Sociedad de Diabetología y la Sociedad Uruguaya de Endocrinología y Metabolismo, en 2017 había en el mundo 425 millones de personas de 20 a 79 años con diabetes, y se estima que en 2045 haya 629 millones (no sólo por el aumento de la población, sino porque la prevalencia pasará de 8,8% a 9,9%). ¿A qué responde este aumento? Básicamente a la falta de ejercicio y a los malos hábitos alimenticios, respondió Martínez. “Cada vez la población está más quieta, cada vez podemos hacer más cosas por internet y salimos menos de casa; cada vez se consumen más ultraprocesados, compramos congelados y otros productos que son más fáciles de cocinar, y menos frutas y verduras”, detalló.

La diabetes tipo 1 es de carácter inmune y puede darse a cualquier edad; la diabetes tipo 2 es la que padece 80% de quienes tienen diabetes, está muy vinculada a los factores de riesgo y es la que se puede prevenir. Martínez expresó que entre los niños y adolescentes que tienen diabetes, la más frecuente es la tipo 1, pero añadió que la tipo 2 se ve cada vez con mayor frecuencia en niños y adolescentes, a causa del sobrepeso y la obesidad.

El 14 de noviembre la Sociedad de Diabetología y la Asociación de Diabéticos del Uruguay (ADU) harán énfasis en la difusión de los factores de riesgo. ADU lanzará una aplicación con el formulario Findrisc, un cuestionario diseñado por profesores del Instituto Nacional de Salud y Bienestar de Helsinki, Finlandia, para conocer el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2; quienes tengan dudas podrán pedir asesoramiento a la ADU, informó a la diaria Javier González, gerente general de ADU.

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Complicaciones

Es una enfermedad crónica, que no se cura pero sí se controla, remarcó Martínez. La diabetes miellitus multiplica de dos a tres veces las enfermedades cardiovasculares. Causa alteración en pequeños vasos sanguíneos (microangiopatía) y en los grandes vasos saguíneos. Según detallaron las doctoras Ana Lujambio y Cristina Alonso en el taller, la microangiopatía se manifiesta en la retinopatía (la primera causa de ceguera provocada por diabetes en el mundo), nefrología diabética (afectación renal), neuropatía diabética (que afecta las extremidades inferiores) y disfunción eréctil. La cardiopatía isquémica, la arteriopatía de miembros inferiores y el infarto cerebral son las complicaciones de la macroangiopatía. Martínez detalló que la neuropatía “puede provocar dolor intenso en ambos pies, hormigueo, falta de sensibilidad y puede llevar a amputaciones”.

La doctora aclaró que las diabetes tipo 1 y tipo 2 llevan a las mismas complicaciones, y que el daño que provoquen en las arterias depende de la evolución, porque no es lo mismo tener diabetes desde los 40 años que desde la niñez.

Tratamientos

Los pilares más importantes para controlar la diabetes son tener una alimentación adecuada, hacer ejercicio físico (que sensibiliza al cuerpo a la acción de la insulina propia y exógena) y educarse con respecto a la enfermedad (para evitar y detectar las complicaciones), remarcó Martínez. “Si no tenes eso, por mejor tecnologías que tengas no te va a ir bien”, apuntó.

Los tratamientos pueden ser con fármacos antidiabéticos (que aumentan la sensibilidad a la insulina, la secreción de insulina de la persona y la eliminación urinaria de glucosa) y con insulinas (por vía subcutánea), que pueden requerir tanto las personas con diabetes tipo 1 como las que tienen tipo 2. Para el tratamiento de la diabetes tipo 1, Lujambio y Alonso detallaron que hay tres planes de insulinoterapia: el esquema convencional, en el que se suministran dos dosis diarias; el esquema basal-bolo, que es el que más se usa, combina dos tipos de insulina que se dan en múltiples dosis (en función de las comidas diarias), y con la bomba de insulina, equipo que permite una infusión continua subcutánea.

A fines de octubre, el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, anunció que, por medio del Fondo Nacional de Recursos, niños y adolescentes menores de 15 años podrán acceder gratuitamente a bombas de insulina, aunque acotó que los responsables del cuidado de los niños deberán tener una conducta muy estricta, para evitar complicaciones. Martínez comentó que la bomba se tiene que cargar y planificar para que suministre insulina lenta y rápida durante todo el día, y que hay que tener mucho cuidado con ella, porque un mal uso puede llevar a afectaciones severas de hipoglicemia o hiperglicemia.

Expectantes

Mañana a las 19.00, frente al MSP, ADU organiza un Encuentro por la Diabetes, en el que participarán músicos (El Gucci, Graulio Assanelli y Santino). González explicó que se está en “un momento bisagra”, en el que se evalúa lo que se consiguió en los últimos cinco años y se espera lo que vendrá; de todos modos, aclaró que los dos candidatos a presidente firmaron el Compromiso por la Diabetes, con el que ADU buscó asegurarse que todos los candidatos se comprometieran a intentar desarrollar un programa nacional contra la enfermedad que permita el acceso a los mejores tratamientos y a bajar la carga impositiva de productos de la dieta diabética.

Entre los logros de los últimos cinco años González valoró la aprobación de la ley contra la diabetes y otras enfermedades no transmisibles (que actualizó la norma de 1971), aunque mucho de sus beneficios se medirán con la reglamentación, que está pendiente (González informó que el gobierno se comprometió a reglamentarla en este período). El segundo gran hito fue la incorporación de la bomba de insulina; ahora ADU trabajará para ver cómo se podrá incorporar a futuro a otros colectivos, como las embarazadas.

En diciembre comenzará a comercializarse en Uruguay el dispositivo Freestyle Libre, para controlar la glicemia. Martínez comentó que es una “revolución tecnológica” porque la persona, en lugar de tener que pincharse ocho veces al día, con este dispositivo podrá pincharse cada 15 días. Por el momento, las personas podrán comprarlo en las farmacias; González valoró que ese es el primer paso para pedir luego que se incorpore a las prestaciones que da el sistema de salud.