El Ministerio de Salud (MSP), con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, presentó el lunes 1º los resultados del Monitoreo del Cumplimiento de Código Internacional de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna en Uruguay. Se evidenció un alto nivel de cumplimiento de las recomendaciones en los servicios de salud, pero todavía queda por hacer en cuanto al etiquetado de mamaderas, tetinas y alimentos para lactantes.

El código surgió en 1981, en la 34° Asamblea Mundial de la Salud. Busca “contribuir a proporcionar a los lactantes una nutrición segura y suficiente, protegiendo y promoviendo la lactancia natural y asegurando el uso correcto de los sucedáneos de la leche materna, cuando estos sean necesarios, sobre la base de una información adecuada y mediante métodos apropiados de comercialización y distribución”.

Establece que no se puede hacer actividades promocionales de sucedáneos de la leche materna en servicios de salud, y que no pueden usarse imágenes o textos que puedan idealizar los productos comprendidos por el código (ver recuadro).

El estudio fue redactado y presentado por Gastón Ares, investigador de la Facultad de Química de la Universidad de la República, y Carolina de León, coordinadora de Lactancia Materna del MSP. La investigación se desarrolló en Montevideo –se eligió esta ciudad por ser la más poblada del país– entre marzo y junio de 2019. Los lugares seleccionados para el control fueron 33 servicios de salud públicos y privados correspondientes a 13 prestadores “en los que se registró el 93,3% de los nacimientos en la ciudad de Montevideo en el año 2017”, dice el informe.

Productos incluidos en el código

  • Preparados para lactantes estándares o especiales, así como preparados a base de soja, sin lactosa, para lactantes de bajo peso o prematuros.
  • Leches de seguimiento y crecimiento.
  • Otros productos lácteos dirigidos a niños.
  • Tés, jugos, aguas embotelladas para lactantes o niños pequeños.
  • Soluciones glucosadas.
  • Cereales y mezclas de verduras y frutas para niños pequeños.
  • Mamaderas y tetinas.

Se entrevistó a 154 profesionales de la salud que se desempeñaban en las áreas de enfermería, pediatría y ginecológica/neonatología. Además se entrevistó a diez madres en cada centro; algunas tenían niños menores de seis meses y otras, bebés de entre seis y 23 meses. Asimismo, se hizo un relevamiento en puntos de venta físicos –se seleccionaron farmacias próximas a los 33 centros de salud, supermercados de distintos puntos de Montevideo, dos tiendas de artículos para bebés y una perfumería– y en cinco sitios de venta en línea –dos supermercados, dos farmacias y un sitio de ventas en general con mucha popularidad–. También se evaluaron los contenidos disponibles en los perfiles de Facebook, Twitter e Instagram de las filiales uruguayas de las empresas comercializadoras de los productos alcanzados por el código y se siguió la actividad en Facebook entre el 1º de enero y el 31 de diciembre de 2018 de tres farmacias y una tienda de venta en línea.

Resultados

Según el informe, sólo en dos de los 33 centros de salud se registró presencia de materiales promocionales de preparados para lactantes, y el material encontrado no incluía la información sobre los beneficios de la lactancia materna, algo requerido por el código.

El código establece que el personal de la salud debe proteger la lactancia natural y que los materiales informativos que les entreguen las empresas “deben contener únicamente información técnica y objetiva sobre el producto” y no pueden suscitar la creencia de que la alimentación con sucedáneos o mamadera es equivalente o superior a la lactancia natural. Además, los fabricantes y los distribuidores de los productos contenidos en el código no pueden ofrecerles incentivos materiales o financieros a los profesionales de la salud, no obstante lo cual 14% de los profesionales entrevistados respondió que ellos u otros profesionales habían sido contactados por las empresas en los últimos seis meses, y de ellos 27% mencionó la entrega de regalos con motivo del contacto y 5% la entrega de cupones de descuento.

De las 330 madres –149 de niños y niñas menores de seis meses, y 181 que tenían entre seis y 23 meses–, 48% dijo que en los últimos seis meses alguien le había indicado alguna leche o alimento diferente a la leche materna. Las madres de niños de entre seis y 23 meses aseguraron que en 90% de los casos esto fue sugerido por un profesional de la salud, 6% por parientes o amigos y 4% mencionó a nutricionistas.

Según el código, los productos comprendidos “no deben ser objeto de publicidad ni de ninguna forma de promoción destinada a público en general”, pero las leyes uruguayas no regulan este aspecto. El relevamiento detectó que 39% de las madres recordaba algún tipo de promoción: 32% reportó haber visto publicidades en la televisión, 8% en redes sociales y 4% hizo mención a promociones en tiendas y farmacias. La mayoría de las publicidades que recordaban era de preparados para lactantes (79%), mientras que en el caso de las redes sociales las madres reportaron promociones de mamaderas y tetinas.

Con respecto a los puntos de venta, si bien 66% de las farmacias tenía los preparados a la vista del público, en la gran mayoría los productos no estaban al alcance de los compradores; sólo en 11% de las farmacias los preparados se encontraban expuestos en estanterías al alcance de los clientes. Se registraron ventas de mamaderas y tetinas en todos los supermercados, tiendas de bebés y perfumerías; los productos se encontraban en exhibición y al alcance de las personas, a diferencia de lo que se detectó en las farmacias, donde sólo 40% de los compradores tenían acceso directo a ellos, sin necesitar la intervención de un vendedor.

En cuanto a otros productos alimenticios, se observó una elevada prevalencia de paquetes promocionales y descuentos. Se registró una prevalencia moderada de promociones asociadas a mamaderas y tetinas, y descuentos en 50% de los supermercados y en 33% de las tiendas para bebés y perfumerías. Asimismo, se pudo notar la prevalencia de cartelería en tres de las farmacias, y en uno de los supermercados además se registró la presencia de regalos asociados a la compra de mamaderas correspondientes a las marcas Avent y Fisher Price.

En el caso del sitio web de ventas en general, se constató la oferta de preparados para lactantes y otros productos alimenticios importados directamente de Miami y comercializados a través de la página. “La información de estos productos apareció únicamente en inglés en las etiquetas presentadas en el sitio”, explicaron. En este sitio se observó la venta de mamaderas y tetinas usadas, dice el informe.

En la mayoría de los casos de ventas en línea la información era incompleta y antes de la compra no se podía acceder a las etiquetas. En mamaderas y tetinas en la web se constató la utilización de descripciones sobre las ventajas de los productos, que idealizan su utilización. Se registraron 197 mamaderas en los puntos de venta físicos relevados, correspondientes a 32 marcas comerciales importadas por 15 empresas. 36% de las mamaderas no tenía información sobre la empresa responsable de la importación, 5% no contenía información adicional y 15% no contenía información en español. Además, 52% de las mamaderas incluía la expresión “Aviso importante” o similar en lo que respecta a las instrucciones de uso, pero 47% no contenía ningún tipo de información en la etiqueta, y se observó que 39% no contaba con datos sobre las prácticas higiénicas para su uso. Asimismo, 37% de las mamaderas incluía imágenes o textos idealizantes, mientras que 19% tenía imágenes o textos sobre la equivalencia con el amamantamiento o el pecho materno. Sólo 44% de las etiquetas de tetinas contenía la frase “Aviso importante” o similar, 34% no tenía información sobre instrucciones de uso y 59% no incluía información sobre las prácticas higiénicas, pero 47% contenía un prospecto con información en el interior del envase.

Recomendaciones

Según el informe, la mayor prevalencia de violaciones a las disposiciones del código se observó en las etiquetas de los productos: si bien todos los preparados para lactantes incluyen la información requerida, la gran mayoría contiene expresiones o imágenes que idealizan su utilización. Sólo tres de los 34 preparados identificados en los puntos de venta físicos cumplían con todas las disposiciones del código en lo que respecta a sus etiquetas. “Cabe destacar que en el año 2017 el MSP comenzó un proceso de revisión de los criterios que se aplican a las etiquetas en el momento del registro de los preparados para lactantes y niños pequeños, y es de esperar que en el corto plazo se observen cambios en las etiquetas”, dice el texto.

En cuanto a los productos lácteos, jugos, cereales y mezclas de frutas o verduras dirigidos a niños, no suelen incluir información de los productos adicionados de nutrientes.

Cifras

  • 69% de los profesionales entrevistados indicó estar familiarizado con el código.
  • 37% de los profesionales dijo haber recibido alguna capacitación sobre el código.
  • 27% de los profesionales que dijeron haber sido contactados por empresas comercializadoras de leche materna mencionó la entrega de regalos como motivo de contacto.
  • Tres de los 34 preparados lácteos hallados en puntos de venta cumplían con todas las disposiciones del código en sus etiquetas.

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